Escrito el 19 Aug, 2010

El lastre, y la vida

¿Cuanto más podrías cargar en tu viaje? Queriendo llevar contigo desde la seguridad de tus decisiones, hasta la certeza de tus acciones. Hay muchos empeñados en facturar hasta el último detalle, hasta la última de sus posesiones, en cada recodo del camino, en cada cruce de caminos con el que se tropiezan.

Yo, sin embargo, siempre traté de que mis alforjas viajaran livianas del peso de mis posesiones mundanas. Entregando a cada ser que quisiera gozar con la unión de nuestras almas, todo aquello que sin entrar en mis maletas, llevo siempre encima, para regalar a modo de amor, sencillez, ternura, abrazos, pasión, risas, comprensión, caricias, miradas, palabras… yo, entregado siempre por entero.

Hay quien no quiso, no aceptó, o simplemente no le fueron suficiente mis humildes posesiones. Una vida entera facturada y hecha de nuevo a medida sólo por amor. Así soy yo, no cambiaré, no quiero.

Todo es lastre.
El lastre de la vida

¿Miedo? Para qué…

Escrito el 20 Jul, 2010

Mensajes que…

Tu mensaje

Tu mensaje

Hola guapa.

Este mensaje, aunque un poco raro, no puede ser más sincero y cierto…

Son flashes, fogonazos del pasado de esta y de mis otras vidas. Tengo esa mañana clavada en mi recuerdo como la marca imborrable de tu imagen. He sido tan feliz, tan inmensamente feliz, que me cuesta creer lo que hoy intento por todos los medios aceptar como mi único clavo ardiendo. Volveré. Los surcos hoy marcados en mi piel por tus dedos serán borrados por otros dedos. Otras manos a las que asirme cuando camine por la calle entregado a la felicidad que espero borre de un plumazo toda esta melancolía. Esa felicidad en forma de sonrisas que cierre de una vez esta puerta atrancada a la que quiero echar de una vez el cerrojo. Hoy contemplo tu imagen sin conocerte aun, sin saber que voz susurrará lamentos a mi oído, pero sé que me harás feliz, más incluso que lo fui nunca, en ninguna de mis vidas.

Escrito el 11 Jul, 2010

Rugiendo

Rugen mis ansias de vida, como motores de bólidos puestos casi a punto. Aun te veo sentada en las gradas con tu mirada impasible, distante, fría, indiferente. Y más aprieto los dientes para cargar de gasolina el tanque, y salir corriendo como alma que lleve el mismísimo diablo. No merezco el olvido, no merezco la indiferencia, esta distancia, este desierto. Y ya no aguanto más. Juro por lo más sagrado que me arrancaré el corazón del pecho si es la única solución que tengo para no verte en cada esquina. Juro por lo más sagrado que no dejaré títere con cabeza en el caos de mi mundo. Si he de renunciar a posesiones materiales que para mi representan el regalo de un padre, lo haré.

Te di mi vida, mis días, mis pensamientos, mis risas, mis alientos, mis fuerzas, mis sueños, mis esperanzas, te di los dedos que hoy yacen muertos sobre séis cuerdas que no sé hacer sonar. Recuperaré cada una de estas cosas renovadas, en cada una de las palabras que me quiera regalar mi ángel, cada vez que quiera pasar su mano entre mi pelo. Hoy estoy atado de pies y manos a un recuerdo, y juro por Dios que o muere éste, o morimos los dos, el recuerdo, y yo.

Escrito el 10 Jul, 2010

Vida

Mi ángel

Mi ángel

Así se referían tus palabras a mi persona desde el primer día. Vida, como si con ello pretendieras insuflar en estos días oscuros esa luz de la que adolezco. Pretender y conseguir, llegar y besar el santo, nunca mejor dicho. Supe que había ángeles en este mundo el día que clavaste mi sonrisa, el día que la dejaste allí permanentemente. Esa sonrisa que permanece eterna porque eterno es tu recuerdo, permanente, como un cáliz de vida, como mi señal en el sendero.

Tuve y tengo miedo, es ese que me atenaza, que mantiene estos grilletes. Pero nunca vi la luz tan cerca como la vi en tu mirada aquella maravillosa noche. Por mucho que mis fantasmas quieran pretender, tu les plantas caras y luces diferente a todas, resplandeces, como el ángel que vino a posarse en la más oscura de las habitaciones de mi casa.

Hoy significas el aliento, la esperanza, el fin del mal sueño. Quédate ¡por Dios quédate! que hoy sin ti, siento que no puedo.