Escrito el 19 Jul, 2010

Me acuerdo de ti

Escrito el 15 Jul, 2010

Remiendos

Remendando mis heridas

Remendando mis heridas

Remiendos de las batallas, de las heridas causadas por la ceguera, de las enfermedades causadas tras este hambre eterna que tuve de ti, de la nada al fin y al cabo. Poco a poco voy vaciando de infección cada rasguño que dejaste en mi piel, que hoy te recuerda, pero no te anhela. Esta piel que destrozaste a base de disparos a la sien, llenos del más inmenso desprecio que pude imaginar en una persona.

Puntada tras puntada, reclamo el sitio que robaste, lo vuelvo a decorar con los parches que me regalan cada mañana. Uno fuera, mañana habrá más. Sólo resta ver brotar de las cicatrices la nueva piel, las nuevas caricias que entierren las costuras que hoy me proporciono lamiendo cada una de mis heridas. Y llegará el instante en el que limpio de la enfermedad, curado de ti, no recuerde más que una vez, como siempre en mi vida, lo di todo, y sin ningún miedo, vuelva a entregárselo a quien hoy aguarde paciente, sin saber, sin conocer, sin presión.

Siempre a mi lado

Siempre a mi lado

Gracias al cielo supe dar el golpe de timón a tiempo. Supe cambiar el rumbo cuando ya me dirigía inevitablemente al matadero. Gracias al cielo por tus burlas, por tu inmenso odio y desprecio. Hoy me regaló la paciencia que nunca tuve, la calma que me robaste, y que ya me han devuelto. Puedes romper, destrozar, aniquilar todo aquello al alcance de tu mano, pero jamás podrás borrar su esencia, el respeto, mis recuerdos.

Padre, siempre a mi lado, siempre dispuesto. Hoy carezco de símbolos, de regalos de tu amor, pero sé que te tengo. Ayúdame por Dios, guía mi mano en cada puntada de mis remiendos. Y por lo más sagrado no me dejes dar un sólo paso atrás, haz que camine con fuerza, sincero de nuevo. Perdí la mitad de tu fuente de vida. Ese trozo de madera que con sólo pulsar me llevaba a tu encuentro. Hoy me siento mal, imperfecto, pero no logró su objetivo, a ti siempre te llevaré muy dentro.