Escrito el 19 Jul, 2010
Escrito el 15 Jul, 2010
Remiendos

Remendando mis heridas
Puntada tras puntada, reclamo el sitio que robaste, lo vuelvo a decorar con los parches que me regalan cada mañana. Uno fuera, mañana habrá más. Sólo resta ver brotar de las cicatrices la nueva piel, las nuevas caricias que entierren las costuras que hoy me proporciono lamiendo cada una de mis heridas. Y llegará el instante en el que limpio de la enfermedad, curado de ti, no recuerde más que una vez, como siempre en mi vida, lo di todo, y sin ningún miedo, vuelva a entregárselo a quien hoy aguarde paciente, sin saber, sin conocer, sin presión.

Siempre a mi lado
Padre, siempre a mi lado, siempre dispuesto. Hoy carezco de símbolos, de regalos de tu amor, pero sé que te tengo. Ayúdame por Dios, guía mi mano en cada puntada de mis remiendos. Y por lo más sagrado no me dejes dar un sólo paso atrás, haz que camine con fuerza, sincero de nuevo. Perdí la mitad de tu fuente de vida. Ese trozo de madera que con sólo pulsar me llevaba a tu encuentro. Hoy me siento mal, imperfecto, pero no logró su objetivo, a ti siempre te llevaré muy dentro.