Escrito el 10 Jul, 2010

Vida

Mi ángel

Mi ángel

Así se referían tus palabras a mi persona desde el primer día. Vida, como si con ello pretendieras insuflar en estos días oscuros esa luz de la que adolezco. Pretender y conseguir, llegar y besar el santo, nunca mejor dicho. Supe que había ángeles en este mundo el día que clavaste mi sonrisa, el día que la dejaste allí permanentemente. Esa sonrisa que permanece eterna porque eterno es tu recuerdo, permanente, como un cáliz de vida, como mi señal en el sendero.

Tuve y tengo miedo, es ese que me atenaza, que mantiene estos grilletes. Pero nunca vi la luz tan cerca como la vi en tu mirada aquella maravillosa noche. Por mucho que mis fantasmas quieran pretender, tu les plantas caras y luces diferente a todas, resplandeces, como el ángel que vino a posarse en la más oscura de las habitaciones de mi casa.

Hoy significas el aliento, la esperanza, el fin del mal sueño. Quédate ¡por Dios quédate! que hoy sin ti, siento que no puedo.