Escrito el 10 Jul, 2010

Con la ayuda del frío

Tu mirada fría

Tu mirada fría

Así lo intentaré. Primero descompondré tu imagen entre paredes de cristal, encerrada y rodeada de agua. Colocaré tu recuerdo en el lugar más lúgubre de mi casa, dejando reposar tu imagen esos diez días que cumplan con su cometido. Después de haber borrado tus inmensos ojos del papel, volveré a recogerte, desdibujada, irreconocible, e intentaré pedirle al frío que congele tu recuerdo en mi mente, que lo dejé aun más frío que tu indiferencia hacia mi, que tu frío olvido, que tu intento de congelarme aquella vez.

Cuando otras diez lunas se escondan, sacaré del frío el conjuro de olvido, y podré comprobar si la ayuda que pido, me es concedida. El olvido, el desarme de tus tropas, aun acampadas frente a mi puerta.