Carta a los Reyes Magos 2012

by Enrique

Hace ya tiempo que dejé de pedir, lo considero egoísta, y no es que piense que los que sí lo hacen así sean, sino que creo que mis peticiones están más allá de lo humanamente razonable. Pero este año, sin duda, he de reconocer que lo he pasado pidiendo en silencio, anhelando con cada gesto ver cómo se hace realidad un sueño, una esperanza.

Sevilla, a 5 de enero de 2012

Queridos Reyes Magos de Oriente.

Sí, vuelvo a ser yo. El mismo que en vidas pasadas, con distinta ropa, pero con los mismos anhelos. Voy a dotar a esta carta de la importancia que se merece, tildándola de la más importante de cuantas os he hecho llegar. No deseo nada material, asequible al vil metal. Quiero despertarme cada mañana bañado por un inmenso color azul. Quiero que lo primero que sientan mis manos cada día sea del color del trigo intenso, bañado con una pizca de Sol. Quiero que al llegar a casa cada tarde me encuentre con la ternura hecha ser humano, aunque ésta tenga un mal día, y se disfrace de colores oscuros por un momento. Quiero saber que hay una parte de mí que sobrevive dentro, que se alimenta haciendo sonreír, poniendo ladrillos al edificio en el que guardar los papeles de una felicidad conjunta. En fin…

No pido demasiado ¿O sí?

Mi "Regalo"

Mi "Regalo"