
Madrid y yo
¿Qué querrá Madrid conmigo? o ¿qué querré yo con Madrid, sin saberlo aun? Es una duda que no hace más que corroer mi curiosidad. Una ciudad que no conozco más allá de una breve visita cuando contaba sólo 13 primaveras, y que parece que me pidiera año tras año, que le devuelva la visita para vivirla, para llenarme de ella. Quizás, como casi todo en mi, Madrid sea simplemente Madrid, y a mi me guste dejar volar la imaginación como lo hago siempre, pero prefiero vivir lleno de sueños, de incógnitas, de recodos en el camino que pongan esa sal a este camino lleno de curvas, al que llamo mi vida.
Hoy quería dedicar, sin motivo alguno, mis líneas a Madrid. Personificarla en una preciosa mujer de ojos inmensos, para presentarle a mi Giralda, protectora de mis sueños más vulnerables, y que ellos se cuenten cosas, que hablen lo que tengan que hablar, y ver así si de una vez por todas salgo de esta duda tan grande.