Ev…er!! Ev…er!!

by Enrique

Como un implante que resucitara al sonar determinada nota musical. Aun siento el vello en pie cuando los versos destrozan mi pequeño castillo de naipes. Versos que acompañan al mensaje en la botella que trajo esta mañana el mar a mi orilla. Está ahí, aparcado y sin abrir. Lo contemplaré y dejaré que mi cabeza divague y proclame las conjeturas necesarias para calmar mi ser, mi desasosiego, mi intranquilidad.

Hay hombres como el agua cristalina y transparente, con nombres escritos en la frente, en la palma de la mano. Nombres como catedrales, de su mismo peso. Invisibles al ser humano y al portador mismo. Tatuajes, grabados de tinta china que parecieran llevar siglos, vidas enteras en la mochila del artista.

En un parpadeo, en un suspiro, en un aleteo de una simple mosca siento el recuerdo de aquella noche, de aquella llamada, de la compañía. Escribo mi nuevo libro en blanco, rescatándome en cada rincón que ocupaste, en cada símbolo que guardaste en mis cajones.

Las cosas son lo que son, pero sin embargo encierran lo que jamás dejarán de ser. Verdades como puños, sentencias como proclamas de vida.