Escrito el 30 Jul, 2010

Arpegios para ti

He vuelto a nacer. Descalzo, lleno de heridas cicatrizando, pero con mis sueños intactos. Desnudo al tiempo por venir, a ellas, a sus esperanzas a unir con las mías, por eso sé que lo que hoy brota de mis manos, no es más que la imagen de sus rostros, aun por conocer. Soy de palo, recto, sin movimiento alguno. Sólo espero dejarme llevar por esta brisa maravillosa que siento cada tarde cuando me acuerdo de ti, sin tener recuerdos tuyos. Es fácil caer de espaldas de nuevo, rozar el lamento de tu abandono y plasmar mis tristezas en la única que me ha querido desde que me conoció, sin compromiso alguno. Quiero el reflejo humano de ella, lo deseo. La mitad de amor murió en tus manos, o al menos eso me hiciste creer. Mentiste, arrasaste con ella, y hoy sólo encuentro consuelo en la inspiración que me dan tus acciones, para acariciar a la receptora de mis lágrimas y mis desvelos.

Algún día, próximo o no, plantaré mi mirada frente a la tuya, lo sé. En ese momento intentaré explicar el por qué de tanta malicia, rencor, odio. Y seré capaz de estar frente a mis demonios sin miedo alguno a cometer aquellos mismos errores, de los que no me arrepiento, pero aprendo. Y ahora camino descalzo de nuevo, tropezando con una y otra. Piedras nuevas con las que querer o no tropezar ¿Recuerdas nuestras piedras? ¿Recuerdas la locura y el primer beso? Yo sí, aunque no te importe. Lo conservo como oro en paño, envuelto de las caricias y las palabras de ardor con que adornabas nuestro cuento. Pasaste a ser diosa mitológica, parte de la historia de mis vidas. Sé que saltarán chispas de nuevo, porque sé que en algún punto del camino, te veré de refilón, y tú harás lo mismo.

Escrito el 28 Jul, 2010

El color que enciende

Amor sobre morado

Amor sobre morado

Sábanas. Sábanas color morado. Como cielos enteros envolviendo tu cuerpo. Color del fuego desde el mismo día que sentí tu roce sobre ellas. Aun siento tu peso sobre mi, aun recuerdan mis manos el secreto que no me desvelaste jamás, pero que siempre quise conocer, sabiendo de su belleza. Hoy recordé, a la misma hora en la que mis deseos se lanzan a la eternidad, que me hiciste sentir uno. Uno entre universo y ser, entre alma y cuerpo, entre deseo y sabor.

Casi estuve a punto de fundirme contigo. Casi hablé con los ángeles cuando amaba. Todo rodeado del mismo color que te regalé desde el primer día. Borrachera infinita de el olor que llevaré siempre impreso en mis sentidos, cada vez que mis ojos contemplen el dulce color morado de aquellas sábanas que cubrieron, que sostuvieron tus quejidos y los míos.

Estos son parte de mis recuerdos, de los que jamás he de desprenderme.

Escrito el 27 Jul, 2010

Con tantas mujeres lindas…

Tuve un amor… ya tendré otros
pero hoy el marjal cubre mis horas,
que no es propio de varón el llanto roto;
tan grande es el mundo con sus cuatro puntas.
Tan lleno de posibles y de retos,
tan lleno de rincones que husmear
y con tantas mujeres lindas,
tan llenas de rincones y secretos.

Tuve un amor o eso creía.
Camino solo desde que clarea el día;
qué vastedades nuevas se abrirán a esta lenta carreta.
Armada de remiendos y de restos,
de nómada mi vida ha de ser una lenta carreta.

Derribar error a error nuestro logro
me costó improbo esfuerzo y tiempo
y toda la tontería que fuí capaz de reunir,
que no fue poca.

Necio yo, creia que naranja enamorada
es media esfera de otra esfera a medias.
Y aunque tarde, descubrí que el arte existe
y que consiste en que los cítricos amantes
se desplacen más o menos a un tiempo.

Hoy sé que los binomios son cambiantes.
Unidades, dos. Complejas y mutantes.
Y el mundo aunque no me ames, no para de ofrecerse
tan lleno de sorpresas.

Tan lleno de posibles y de retos,
tan lleno de rincones que husmear
y con tantas mujeres lindas.
Tan llenas de rincones y secretos.

Tuve un amor o eso creía
y hoy camino solo desde que clarea el día
ante vastedades nuevas que se abren
a esta lenta carreta.
Armada de remiendos y de restos,
tentada de caminos carreteros.

Escrito el 25 Jul, 2010

Adios mi niña

Adiós preciosa. Siempre estarás en cada nota que pulse sobre otro mástil, en cada acorde que acompañe con una triste frase. Adiós mi sol, mi luz, mi lamento, mi pañuelo, mi todo. Hoy caen ríos de lágrimas por tu cruel partida, pero sé que estarás junto a él, y él te volvera a poner en mis manos. Adiós amor mío.

Siempre conmigo

Siempre conmigo

Escrito el 24 Jul, 2010

Me has querido tanto que…

…me has perdido

Escrito el 23 Jul, 2010

He vuelto mamá

Escrito el 22 Jul, 2010

Yo y mi “Flor de Loto”


Héroes Del Silencio – Flor De Loto (Live Version 1993)
Cargado por EMI_Music. – Ver más clips de música, videos en HD!

Nunca fue tan breve una despedida.
Nunca me creí que fuera definitiva.
Nunca quise tanto a nadie en mi vida.
Nunca a un ser extraño le llamé mi familia.
Nunca tuve fe en mi filosofía.
Nunca tuve yo ni gurú ni guía.
Nunca desprecié una causa perdida.
Nunca negaré que son mis favoritas.

Esta es mi flor de loto
y yo era su sombra,
Esta es mi flor de loto.
Mi mundo no se acabará,
tanto vagar para no conservar
nunca nada.

Nunca una llama permanece encendida,
nunca aguanté su calor,
nunca más, nunca más de un día,
nunca soporté ser un alma invadida
hasta que vi frente a mí por quien yo moriría.

Esta es mi flor de loto
y yo era su sombra,
Esta es mi flor de loto.
Mi mundo no se aclarará,
tanto vagar para no conservar
nunca nada.

¿Querrás tú rectificar
las líneas de mis manos?
¿Quién esparcirá al azar
los posos del café?
¿Y qué decía la bola de cristal
cuando echó a rodar?
¿Qué más puedo necesitar?
¿Tengo algo que perder?
No puedo perder.

Flor de loto,
Flor de loto,
Fácil es buscar (fácil no encontrar),
Fácil es buscar (fácil no encontrar).

Escrito el 20 Jul, 2010

Mensajes que…

Tu mensaje

Tu mensaje

Hola guapa.

Este mensaje, aunque un poco raro, no puede ser más sincero y cierto…

Son flashes, fogonazos del pasado de esta y de mis otras vidas. Tengo esa mañana clavada en mi recuerdo como la marca imborrable de tu imagen. He sido tan feliz, tan inmensamente feliz, que me cuesta creer lo que hoy intento por todos los medios aceptar como mi único clavo ardiendo. Volveré. Los surcos hoy marcados en mi piel por tus dedos serán borrados por otros dedos. Otras manos a las que asirme cuando camine por la calle entregado a la felicidad que espero borre de un plumazo toda esta melancolía. Esa felicidad en forma de sonrisas que cierre de una vez esta puerta atrancada a la que quiero echar de una vez el cerrojo. Hoy contemplo tu imagen sin conocerte aun, sin saber que voz susurrará lamentos a mi oído, pero sé que me harás feliz, más incluso que lo fui nunca, en ninguna de mis vidas.

Escrito el 19 Jul, 2010

Me acuerdo de ti

Escrito el 18 Jul, 2010

¡¡Con Dios!!

Escrito el 18 Jul, 2010

De alguna manera

Jamás, jamás intentaré volver a volar, porque mis alas las dejé colgadas en la pared del olvido. Jamás llegaré siquiera a imaginar que vuelo como lo hice antaño. Hoy este Ave Fénix sabe que volar, nunca volverá a volar. Intentará limitarse a existir recordando aquellos vuelos en los que creyó que jamás tocaría el suelo.

Decidí vivir con las alas cortadas para no envejecer en un rincón oscuro, simplemente esto. Hoy descanso de pesadillas, del horror del enfrentamiento, pero sé que estarás ahí, como árbol de hoja perenne, con las raíces clavadas en mi quehacer diario.

Escrito el 16 Jul, 2010

Reniego

¡Basta!

¡Basta!

Ya no siento. Ya no padezco. Ya desisto de todo intento de calmar esta inmensa rabia que recorre mis venas. Si vas a regresar por las noches a machacar mi tranquilidad, limítate a clavarme directamente el tercer puñal y acaba con todo. Has conseguido que reniegue, que crea firmemente que fue un tremendo error saludarte de aquella manera en la que entonces era mi tranquila vida. Haces que me arrepienta de cada una de mis palabras en aquel escueto y sincero mensaje. Ni tan siquiera debí leer, ni responder, ni ver el amarillo aquel día.

Desaparece. Llévate todo, cada una de mis frases, de las tuyas. Pero no vuelvas en los brazos de la noche para atormentarme. Haz como si jamás hubiera aparecido en tu vida. Sigue como aquel día en el que levanté tus ánimos y no debí hacerlo. Hoy soy una milésima parte de lo que te ofrecí sin conocerte, una ridícula parte restante de este tormento. Deja en paz mis sueños, mi descanso, mi refugio, y corre a encontrar si puedes alguien que se acerque al menos a lo que yo pude amarte. Sólo con esa ínfima parte podrás ser feliz, sólo con acercarte.

Quiero tumbarme libre del miedo a encontrarte, desatado de toda angustia, del pesar inmenso que me causa encontrarte. Encontraré la forma, lo juro, pero no volverás a maltratarme.

Escrito el 15 Jul, 2010

Remiendos

Remendando mis heridas

Remendando mis heridas

Remiendos de las batallas, de las heridas causadas por la ceguera, de las enfermedades causadas tras este hambre eterna que tuve de ti, de la nada al fin y al cabo. Poco a poco voy vaciando de infección cada rasguño que dejaste en mi piel, que hoy te recuerda, pero no te anhela. Esta piel que destrozaste a base de disparos a la sien, llenos del más inmenso desprecio que pude imaginar en una persona.

Puntada tras puntada, reclamo el sitio que robaste, lo vuelvo a decorar con los parches que me regalan cada mañana. Uno fuera, mañana habrá más. Sólo resta ver brotar de las cicatrices la nueva piel, las nuevas caricias que entierren las costuras que hoy me proporciono lamiendo cada una de mis heridas. Y llegará el instante en el que limpio de la enfermedad, curado de ti, no recuerde más que una vez, como siempre en mi vida, lo di todo, y sin ningún miedo, vuelva a entregárselo a quien hoy aguarde paciente, sin saber, sin conocer, sin presión.

Siempre a mi lado

Siempre a mi lado

Gracias al cielo supe dar el golpe de timón a tiempo. Supe cambiar el rumbo cuando ya me dirigía inevitablemente al matadero. Gracias al cielo por tus burlas, por tu inmenso odio y desprecio. Hoy me regaló la paciencia que nunca tuve, la calma que me robaste, y que ya me han devuelto. Puedes romper, destrozar, aniquilar todo aquello al alcance de tu mano, pero jamás podrás borrar su esencia, el respeto, mis recuerdos.

Padre, siempre a mi lado, siempre dispuesto. Hoy carezco de símbolos, de regalos de tu amor, pero sé que te tengo. Ayúdame por Dios, guía mi mano en cada puntada de mis remiendos. Y por lo más sagrado no me dejes dar un sólo paso atrás, haz que camine con fuerza, sincero de nuevo. Perdí la mitad de tu fuente de vida. Ese trozo de madera que con sólo pulsar me llevaba a tu encuentro. Hoy me siento mal, imperfecto, pero no logró su objetivo, a ti siempre te llevaré muy dentro.

Escrito el 14 Jul, 2010

Ya no me engañas

Los ojos de mi Ángel

Los ojos de mi Ángel

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Escrito el 14 Jul, 2010

No tengo que escucharte

Me fui, sin mirar. Y no me di cuenta de lo que dejaba atrás. Busqué, y lo encontré. Ahora no me pidas nunca más volver. No tengo por qué buscarte, por qué mirarte.

Ya estoy tranquilo, sin tu mirada. No me hace falta, tu dulce cara. Ya estaba harto, de tus pasadas, no me haces falta.

No pienso, por dos. Sólo busco mi propia satisfacción. Ahora, me ves aquí, y te das cuenta de lo que fui para ti. No tengo por qué mirarte, por qué escucharte.

Ya estoy tranquilo, sin tu mirada. No me hace falta, tu dulce cara. Ya estaba harto, de tus pasadas, no me haces falta.

No tengo por qué escucharte, por qué mirarte. Se me olvidó por completo. Me he marchado de tu lado.

Lo sabes bien, lo sabes bien, sí. ¿Por qué?

Escrito el 14 Jul, 2010

No más

Escrito el 12 Jul, 2010

La carta ausente

Escribo aun torcido, como los renglones en los que escribe ese Dios que tuvo el atrevimiento de ponerte en mi camino. Escribo cartas y las tiro a la basura. Escribo tantas letras como veces te apareces en mis madrugadas. Cartas llenas de fantasmas que acechan mi tranquilidad, y la intentan derramar a lo largo de mis días. Un día me viste echar aquella carta, sin ver realmente que la echaba. No sé si hoy ves sin verme, si hoy sientes que escribo sin escribirte a ti. Te llamo sin querer que contestes, te grito con rabia como el que necesita el desahogo, el descanso, la parada en el camino.

Hay quien dijo una vez “Puedo escribir los versos más tristes esta noche“, y es precisamente esta noche, cuando encuentro que podría escribirlos, los más tristes de mi vida. Pero no lo haré. Seguiré escribiendo cartas abiertas desde el inicio. Cartas a corazón abierto, sinceras, llenas de ti, de mi, pero nunca más de tristeza, nunca más de dolor. Prefiero guardar estos versos para cuando de mi boca salgan frases cantadas, y gritar al que escuche mil historias sobre lo inmensamente feliz que pude ser, y lo tremendamente horrible y oscuro que se volvió el amanecer, el día que desperté tras mi partida.

Llevo tu carta ausente como el tatuaje que nunca me hice. En blanco y negro, en olvido, condenado a recordar, por pretender olvidar.

Escrito el 11 Jul, 2010

Rugiendo

Rugen mis ansias de vida, como motores de bólidos puestos casi a punto. Aun te veo sentada en las gradas con tu mirada impasible, distante, fría, indiferente. Y más aprieto los dientes para cargar de gasolina el tanque, y salir corriendo como alma que lleve el mismísimo diablo. No merezco el olvido, no merezco la indiferencia, esta distancia, este desierto. Y ya no aguanto más. Juro por lo más sagrado que me arrancaré el corazón del pecho si es la única solución que tengo para no verte en cada esquina. Juro por lo más sagrado que no dejaré títere con cabeza en el caos de mi mundo. Si he de renunciar a posesiones materiales que para mi representan el regalo de un padre, lo haré.

Te di mi vida, mis días, mis pensamientos, mis risas, mis alientos, mis fuerzas, mis sueños, mis esperanzas, te di los dedos que hoy yacen muertos sobre séis cuerdas que no sé hacer sonar. Recuperaré cada una de estas cosas renovadas, en cada una de las palabras que me quiera regalar mi ángel, cada vez que quiera pasar su mano entre mi pelo. Hoy estoy atado de pies y manos a un recuerdo, y juro por Dios que o muere éste, o morimos los dos, el recuerdo, y yo.

Escrito el 11 Jul, 2010

Estaca

Mi playa

Mi playa

¿Y si todo hubiera acabado? ¿Y si mi playa luciera mañana tan clara y luminosa como antaño? Volver a sentarme tranquilo a escuchar cuantas olas quieran romper bajo mis pies. Sin hechizos que me aten, sin drogas que intenten calmar el llanto que ya no siento. Sería maravilloso. Coger la baraja de nuevo y sacar carta tras carta hasta que de nuevo el azar me brinde la suerte que tuve hace tiempo.

Ya no quiero frío, ya no siento miedos. Albergo tantas luces como sueños han llegado estos días. Tantos anhelos como miradas sea capaz de atraer. Aquí hoy se quedan muertas todas las píldoras del veneno. Hoy rompí la estaca que me anclaba a tu suelo. Desaparezco para aparecer como el simple loco que pudiera haber escrito libros enteros. Y los escribiré, pero no serán las palabras que creí, serán otras que hoy por hoy desconozco, y anhelo.

Escrito el 10 Jul, 2010

Don nadie

¿Está mal creer por un momento que fuiste dueño del paraíso? ¿Es equivocada una decisión cuando unicamente hiciste lo que sentías? ¿Está mal creer que el mundo se equivoca? ¿Se puede decir que está mal entregarlo todo simplemente por tener tu presencia? ¿Debe uno culparse mientras viva sabiendo que dejó escapar el tesoro más inmenso?

Son tantas las preguntas, y tan inútiles las respuestas, que por un momento decidí enfundarme el traje de don nadie, pasar desapercibido, sin sombra que pudiese delatarme. Hoy aun llevo puesto aquel traje. En un bolsillo llevo los caramelos de tus palabras, esas que me subían al cielo. En el otro llevo el veneno de tu olvido, el amargor de tu indiferencia. Voy comiendo a pares uno y otro, hasta que por un momento caiga en la cuenta de que están vacíos los bolsillos. Y decida llenarlos esta vez sólo con luces, con esas que recibo cada mañana cuando recuerdo a mi ángel, aparecido únicamente para levantarme.

Escrito el 10 Jul, 2010

Mal día

Llueve. Mientras a todos los demás les desarma una calor inaudita, a mi alrededor sólo llueve. Es lluvia fresca, pero aun no deja ver el sol. Llueve como si no quisiera parar nunca, como si con esta lluvia pretendieran ahogarse cuantas penas hoy rozan mi piel. Deseada, mucho, porque me calma este ansia, estos miedos. Y respiro fuerte bajo su delicado roce, mientras dejo escapar cada uno de mis fantasmas.

Se van, se van a formar parte del olvido. Ese que tengo pintado en el muro de mi cabeza. En el que cuelgo todos y cada uno de mis temores especiales. Allí colgaré tu fantasma junto al de nuestros días claros. Aquellos en los que nos llenamos de arena, en los que mojé mis pies mientras me llamabas loco.

Es un mal día para todo, para cualquier cosa. Pero aun más lo es para ver llover.

Escrito el 10 Jul, 2010

Vida

Mi ángel

Mi ángel

Así se referían tus palabras a mi persona desde el primer día. Vida, como si con ello pretendieras insuflar en estos días oscuros esa luz de la que adolezco. Pretender y conseguir, llegar y besar el santo, nunca mejor dicho. Supe que había ángeles en este mundo el día que clavaste mi sonrisa, el día que la dejaste allí permanentemente. Esa sonrisa que permanece eterna porque eterno es tu recuerdo, permanente, como un cáliz de vida, como mi señal en el sendero.

Tuve y tengo miedo, es ese que me atenaza, que mantiene estos grilletes. Pero nunca vi la luz tan cerca como la vi en tu mirada aquella maravillosa noche. Por mucho que mis fantasmas quieran pretender, tu les plantas caras y luces diferente a todas, resplandeces, como el ángel que vino a posarse en la más oscura de las habitaciones de mi casa.

Hoy significas el aliento, la esperanza, el fin del mal sueño. Quédate ¡por Dios quédate! que hoy sin ti, siento que no puedo.

Escrito el 10 Jul, 2010

Con la ayuda del frío

Tu mirada fría

Tu mirada fría

Así lo intentaré. Primero descompondré tu imagen entre paredes de cristal, encerrada y rodeada de agua. Colocaré tu recuerdo en el lugar más lúgubre de mi casa, dejando reposar tu imagen esos diez días que cumplan con su cometido. Después de haber borrado tus inmensos ojos del papel, volveré a recogerte, desdibujada, irreconocible, e intentaré pedirle al frío que congele tu recuerdo en mi mente, que lo dejé aun más frío que tu indiferencia hacia mi, que tu frío olvido, que tu intento de congelarme aquella vez.

Cuando otras diez lunas se escondan, sacaré del frío el conjuro de olvido, y podré comprobar si la ayuda que pido, me es concedida. El olvido, el desarme de tus tropas, aun acampadas frente a mi puerta.

Escrito el 9 Jul, 2010

Son tus imágenes

Las miro. Una y otra vez caigo en el mismo agujero. Las miro tan de cerca que quisiera que con ello sintieras que lo hago, pero no es así. Fijo mis pupilas en la imagen de las tuyas y como en una película pasan a mi alrededor tantas sensaciones como caricias nos regalamos.

Sé que el frío se instaló entre tu lado de la cama y el mío. Que la distancia cambió a millones de años luz, pero sigo mirando, sigo, seguiré, como el que mira una estrella y piensa que de tan lejos que se encuentra, será en otras vidas cuando me toque estar cerca.

No sé cuando volveré a caer. Quizás cuando encuentre otra imagen tuya olvidada en uno de los rincones de mi ordenador, el que he barrido una y otra vez de arriba a abajo para no caer más, para no mirarte más, para no escribir más…

Escrito el 9 Jul, 2010

Palabras de paso

Hoy intentaré ser tan libre al menos como ayer. Retrocederé para coger el impulso y soltar la bocanada de aire que me sobra también de ayer. Es simple el querer disfrutar del lápiz cuando se dibujan pensamientos enclaustrados en la luz, en la llama del mechero. Ese que enciende ideas como cigarros, convertidos en palabras humeantes que rebosan de alegría y humildad.

Soy el pasajero que viene de frente a verte cada tarde como antaño, cuando me sentaba frente a los cristales de tu portal a esperar que saliese por la puerta tu sonrisa divina. Caminar, reír, bueno, sólo es un sueño, así que… ¡qué más da!, si cuando despierte las cuerdas seguirán oxidadas y medio partidas. Sordas del tiempo, sordas a todo lo que ocurre, a los gritos que claman por la victoria de alguien muerto. Podría ser yo, lo ignoro. Como también oculto las breves charlas matutinas con el recuerdo de tu boca, esa que me costó mucho, muchísimo reconocer.

He vuelto pero no estoy aquí. Es como si de mi dependiera la rectitud del horizonte, pero yo lo viera doblado. Es más, no sé si quiera si necesito verlo. Puede que baste con imaginarte allí, lejos bañada en él, que ya es mucho el lamento y poca la tranquilidad. Por esto únicamente quiero vagar y cargar con ellos, todos juntos obrarán en consecuencia y brotará como si nadie lo viese mi aliento de vida, el que supongo alzará mis pasos hacia el pronto reencuentro ¿quizás esta noche?